22/8/09

La Policía Nacional investiga los tres incendios forestales que se produjeron en Lugo con la hipótesis de que fueron provocados

El Progreso
21/08/09
Lugo

El Cuerpo Nacional de Policía (CNP) ha iniciado una investigación para concretar las causas exactas de los cuatro incendios forestales que se produjeron en la parroquia de San María de Bóveda, muy cerca del nuevo Hospital de Lugo -que está en fase de construcción en la zona de San Cibrao- y del poblado de O Carqueixo. De acuerdo con los informes técnicos, los encargados del caso trabajan con la hipótesis de que fueron provocados.

Fuentes policiales reconocieron que los investigadores del caso carecen todavía de pruebas concretas para asegurar a ciencia cierta que los incendios fueron provocados, por lo que tampoco disponen de indicios para identificar y localizar a los supuestos pirómanos. Sin embargo, en base a la información que recopilaron en los últimos días y al asesoramiento de los propios técnicos de la Xunta de Galicia y de los Bomberos de Lugo, trabajan con la hipótesis de que los tres fuegos fueron intencionados.

Refuerza esa teoría el hecho de que se produjesen tres incendios en menos de una semana en la misma zona del municipio, a pocos kilómetros del casco urbano de la ciudad. Además, ayer mismo, fueron registradas otras dos alarmas por fuego -que finalmente fueron anuladas-, también en las inmediaciones del nuevo hospital y en el lugar de Pedreda, en la salida hacia Meira por la carretera Nacional 640, según informó la Consellería de Medio Rural.

Para evitar que los supuestos autores de estos incendios vuelvan a intentarlo en las próximas horas, cuando se produzca un nuevo aumento de las temperaturas, el Cuerpo Nacional de Policía, que realiza labores de vigilancia en la toda la zona rural del municipio de Lugo, ha incrementado su presencia en esa zona.

En cualquier caso, salvo que los agentes cojan a los pirómanos con las manos en la masa o que algún testigo pueda identificarlos, para los investigadores es fundamental, según pudo saber AGN, identificar el móvil que los incita a protagonizar este tipo de actos, porque las autoridades opinan que los fuegos pudieron haber sido provocados para llamar la atención y crear un situación de alarma social o bien para "hacer daño".

8,6 hectáreas calcinadas
En menos de una semana y a pocos kilómetros de la ciudad de Lugo, tres incendios forestales arrasaron 8,6 hectáreas de monte raso y arbolado. Hasta ahora, el más grave se produjo el pasado 14 de agosto en la zona das Gándaras, a unos dos kilómetros del casco urbano, en las inmediaciones del nuevo hospital. El fuego arrasó seis hectáreas de monte raso y 0,1 de superficie arbolada.

En los trabajos de extinción participaron dos agentes forestales, tres brigadas del Servizo de Defensa contra Incendios Forestales de la Xunta de Galicia y una dotación del Cuerpo de Bomberos de Lugo, formada por cuatro efectivos y una motobomba. Desde el aire, contribuyeron a sofocar el fuego dos helicópteros operativos (con base en Portomarín y Becerreá) y otro de coordinación, así como tres aviones de carga, que despegaron del aeródromo de Rozas (Castro de Rei).

Al día siguiente, el sábado, otro incendio calcinó dos hectáreas y media de monte bajo y arbolado en la misma parroquia lucense. El fuego también comenzó a primera hora de la tarde y provocó una gran columna de humo que era visible desde distintos puntos de la ciudad. Para sofocarlo, fue precisa la intervención de tres brigadas, otras tantas carrocetas, voluntarios de Protección Civil, un helicóptero y dos avionetas.

Las brigadas de la Xunta de Galicia tuvieron que sofocar el día 19 otro incendio en la parroquia de Santa María de Bóveda. Fuentes de la Consellería de Medio Rural confirmaron que los trabajos para sofocar las llamas comenzaron sobre las cinco y veinte de la tarde. En las labores de extinción participaron dos brigadas del Servizo de Defensa contra Incendios Forestais de la Xunta de Galicia, equipadas con una motobomba y coordinadas por un agente forestal.

La rápida respuesta del servicio de extinción hizo que el fuego se quedase, prácticamente, en un conato de incendio, porque apenas ardieron 0,01 hectáreas de monte raso y las llamas ya habían sido sofocadas a las seis de la tarde, cuarenta minutos después de que las brigadas iniciasen los trabajos.